Gioja, (José Luis, gobernador de San Juan) un gobernador de oro (cianuro y dólares). El Ultimo gran aliado de Kirchner y las mineras. Exhibió su 1er. lingote de oro producto del veto de Cristina a la Ley de Glaciares*. (demostrando así que el medio ambiente no es una preocupación sincera)
Yamana Gold, una de las mineras canadienses que con tanta deferencia tratan los Kirchner y el mandatario provincial, comenzó con la producción aurífera en Gualcamayo, San Juan, Argentina. Varios de los proyectos de Yamana y Barrick atraviesan zonas de glaciares y de allí las acusaciones de connivencia hacia los funcionarios provinciales y hacia la presidente Cristina Fernández de Kirchner, que no dudó en vetar una ley que había sido aprobada por unanimidad por el Parlamento. En el caso de Yamana la minera tritura decenas de miles de toneladas de minerales por día y utiliza 110 litros de agua (que la provincia no le cobra) por segundo, desecha cianuro en su proceso industrial y consume, con tarifas mínimas, una cantidad de combustible y electricidad similar al de una ciudad de 250 mil habitantes, para llevarse miles de millones de dólares, con regalías mínimas y todos los recursos naturales a su disposición.
Fuente: www.perfil.com y urgente24
* La ley de Glaciares es el fruto de la incansable labor de expertos, organizaciones sociales, ecologistas y amantes de las montañas, todos preocupados por la reducción cada vez mayor de los glaciares en el país, tenía como objeto establecer los presupuestos mínimos para la protección de los glaciares y del ambiente periglacial con objeto de preservarlos como reservas estratégicas de recursos hídricos y proveedores de agua de recarga de cuencas hidrográficas.
No proteger los glaciares significará que muchos pueblos y ciudades al pie de la cordillera de los Andes tendrán mayores dificultades para adaptarse a los efectos del cambio climático que ya ha llegado. Aquellas regiones que necesitan el agua de las montañas que proviene de los glaciares y de la nieve acumulada cada año para desarrollar la agricultura, la ganadería, el turismo, la generación de energía y el consumo humano verán desaparecer en pocos años sus fuentes de provisión, a la luz de los modelos científicos que anuncian menores precipitaciones níveas en la Cordillera y, por ende, menor acumulación de nieve e inferior disponibilidad de agua.
En años en los que la nieve que cae no es suficiente, los glaciares proveen el agua para mantener las actividades productivas, mientras que en años abundantes los glaciares recargan sus reservas para entregarlas cuando resultan necesarias, debido a este veto presidencial y a las actividades desenfrenadas del hombre, los glaciares desaparecerán antes de lo que debería suceder.
Se trata de uno de los tantos servicios que la naturaleza brinda, pero que no se contabilizan en el cálculo del producto bruto interno (PBI). Así, la desaparición de estas funciones clave para nuestro bienestar no es percibida por la sociedad, aun cuando sea ésta la que deberá afrontar esas pérdidas, de modo directo al mermar la calidad de vida, y de modo indirecto a través de la financiación de obras de infraestructura para intentar revertir los daños generados por la pérdida de aquellas funciones.
La norma vetada impulsaba la creación del Inventario Nacional de Glaciares, que representan un 75 por ciento de la reserva hídrica de la Argentina. También impedía que en los hielos y en su entorno se realizaran actividades que pudieran "afectar su condición natural, o que implicaran su destrucción o traslado, o interfirieran en su avance, como por ejemplo la exploración y explotación minera o petrolífera". leer mas aquí
martes, 27 de enero de 2009
jueves, 18 de diciembre de 2008
Dia mundial de los humedales

El 2 de febrero es el Día Mundial de los Humedales (DMH), en él se recuerda la fecha en que se creó la Convención de Ramsar –también llamada Convención sobre los Humedales, el 2 de febrero de 1971 y la importancia de estos ecosistemas únicos. Desde 1997 todos los años, organizaciones no gubernamentales, grupos de ciudadanos y organismos oficiales han aprovechado la oportunidad para destacar en este día la importancia de los humedales como fuentes de agua, control de inundaciones y sequías, y reservorios de diversidad biológica y cultural, entre otras irremplazables funciones.
El lema propuesto por la Convención Ramsar para el DMH 2009, “Aguas arriba, aguas abajo, los humedales nos conectan a todos”, recoge la idea de que todos estamos interconectados dentro de la cuenca hidrográfica donde vivimos, de cómo repercuten en nosotros las actividades de quienes están aguas arriba y de cómo nuestras actividades repercuten en quienes viven aguas abajo.
El tema para el 2 de Febrero de 2009 es entonces la relación entre los humedales y las cuencas hidrográficas. Partiendo de que todos vivimos en una cuenca. Las cuencas hidrográficas, que también se conocen como cuencas de drenaje, cuencas de captación o cuencas hídricas, son el territorio que recoge el agua de lluvia o de deshielo y la conducen a un mismo río o lago: por ejemplo cuenca del río de la Plata o Cuenca del Plata, cuenca del Amazonas, cuenca del Meckong, etc.
Esperamos que el próximo Día Mundial de los Humedales, 2 de febrero de 2009 o una fecha cercana a él, sirva de oportunidad para reflexionar sobre los humedales de nuestro entorno y las interconexiones que mantiene con el agua, las especies animales y vegetales, y la gente, examinando cómo beneficia el humedal al ambiente y a las comunidades. Y también, claro está, cómo influyen en el humedal las actividades que se llevan a cabo en toda la cuenca hidrográfica, aún en lugares distantes.
Las amenazas
Por ejemplo la expansión de la frontera agrícola y los desmontes en el norte de la Argentina están cambiando la manera en que escurre el agua y lo que ocurre con los sedimentos en los ríos Pilcomayo y Bermejo, afluentes del Paraná.
Las represas de Itaipú y de Yacyretá juntas han destruido el 44% del área de reproducción –en gran parte humedales- de los surubíes, los peces más grandes del Paraná. Como los surubíes migran grandes distancias el impacto se hace sentir varios cientos de kilómetros aguas abajo, con una gran merma de estos peces.
Las represas que se construyen en la alta cuenca del río Uruguay o en la cuenca del río Iguazú cambian los caudales y los pulsos hídricos de estos ríos afectando la vida de los humedales y de la gente que están muchos kilómetros aguas abajo.
Según algunos expertos, las más importantes amenazas a las cuencas hídricas y los humedales, por el impacto que causan, son las seis siguientes: las represas y la infraestructura, la extracción excesiva de agua, el cambio climático, las especies invasoras, la pesca excesiva y la contaminación –señala la Convención de Ramsar.
La mayoría de quienes lean esta nota conocen los desafíos que plantea el manejo de las cuencas y, en particular, el lograr que los encargados de la planificación tengan en cuenta los humedales, el abastecimiento de agua dulce en cantidad y calidad, la conservación de los recursos pesqueros, la seguridad frente a sequías e inundaciones, entre otros aspectos cruciales.
La Convención Ramsar ha puesto mucha energía a lo largo de muchos años para dar orientaciones sobre cómo manejar las cuencas hidrográficas ya que se trata de una cuestión realmente vital: la buena gestión de un humedal puede verse contrarrestada rápidamente por decisiones erróneas acerca de cómo manejar el agua en la cuenca.
Fuentes: Convención de Ramsar y Prensa/Comunicación Proteger
El lema propuesto por la Convención Ramsar para el DMH 2009, “Aguas arriba, aguas abajo, los humedales nos conectan a todos”, recoge la idea de que todos estamos interconectados dentro de la cuenca hidrográfica donde vivimos, de cómo repercuten en nosotros las actividades de quienes están aguas arriba y de cómo nuestras actividades repercuten en quienes viven aguas abajo.
El tema para el 2 de Febrero de 2009 es entonces la relación entre los humedales y las cuencas hidrográficas. Partiendo de que todos vivimos en una cuenca. Las cuencas hidrográficas, que también se conocen como cuencas de drenaje, cuencas de captación o cuencas hídricas, son el territorio que recoge el agua de lluvia o de deshielo y la conducen a un mismo río o lago: por ejemplo cuenca del río de la Plata o Cuenca del Plata, cuenca del Amazonas, cuenca del Meckong, etc.
Esperamos que el próximo Día Mundial de los Humedales, 2 de febrero de 2009 o una fecha cercana a él, sirva de oportunidad para reflexionar sobre los humedales de nuestro entorno y las interconexiones que mantiene con el agua, las especies animales y vegetales, y la gente, examinando cómo beneficia el humedal al ambiente y a las comunidades. Y también, claro está, cómo influyen en el humedal las actividades que se llevan a cabo en toda la cuenca hidrográfica, aún en lugares distantes.
Las amenazas
Por ejemplo la expansión de la frontera agrícola y los desmontes en el norte de la Argentina están cambiando la manera en que escurre el agua y lo que ocurre con los sedimentos en los ríos Pilcomayo y Bermejo, afluentes del Paraná.
Las represas de Itaipú y de Yacyretá juntas han destruido el 44% del área de reproducción –en gran parte humedales- de los surubíes, los peces más grandes del Paraná. Como los surubíes migran grandes distancias el impacto se hace sentir varios cientos de kilómetros aguas abajo, con una gran merma de estos peces.
Las represas que se construyen en la alta cuenca del río Uruguay o en la cuenca del río Iguazú cambian los caudales y los pulsos hídricos de estos ríos afectando la vida de los humedales y de la gente que están muchos kilómetros aguas abajo.
Según algunos expertos, las más importantes amenazas a las cuencas hídricas y los humedales, por el impacto que causan, son las seis siguientes: las represas y la infraestructura, la extracción excesiva de agua, el cambio climático, las especies invasoras, la pesca excesiva y la contaminación –señala la Convención de Ramsar.
La mayoría de quienes lean esta nota conocen los desafíos que plantea el manejo de las cuencas y, en particular, el lograr que los encargados de la planificación tengan en cuenta los humedales, el abastecimiento de agua dulce en cantidad y calidad, la conservación de los recursos pesqueros, la seguridad frente a sequías e inundaciones, entre otros aspectos cruciales.
La Convención Ramsar ha puesto mucha energía a lo largo de muchos años para dar orientaciones sobre cómo manejar las cuencas hidrográficas ya que se trata de una cuestión realmente vital: la buena gestión de un humedal puede verse contrarrestada rápidamente por decisiones erróneas acerca de cómo manejar el agua en la cuenca.
Fuentes: Convención de Ramsar y Prensa/Comunicación Proteger
sábado, 18 de octubre de 2008
No es secreto: La guerra que se viene serà por el agua
El agua es más importante que el petróleo. El hidrocaburo se puede sustituir y, en todo caso, es una cuestión cultural-industrial, pero el agua es imprescindible para la supervivencia del ser humano. Por lo tanto, es imprescindible la siguiente lectura:
15/10/2008 16:08
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PENNSYLVANIA ( Wharton). ¿Será el agua el nuevo petróleo? Sí, de acuerdo con varios economistas, líderes de negocios, científicos y estrategas geopolíticos. Para estos expertos, ya no hay que creer que lo natural es que siempre podamos contar con el agua, esa sustancia que cubre un 70% del planeta y que está presente en un porcentaje similar en el cuerpo humano. Así como a finales del siglo XX hubo un shock del petróleo, el comienzo del siglo XXI puede pasar a la historia por el shock del agua, periodo en que la escasez produciría un aumento de los precios de un recurso que siempre ha sido abundante y barato. Este escenario podrá tener un impacto aún mayor que el del peak oil [nombre que recibe el punto máximo de la curva de producción del petróleo cuya fase siguiente, de declive, es sinónimo de menos reservas disponibles y de costes más elevados de explotación], transformando mercados, gobiernos y ecosistemas. En resumen: un 97% del agua del mundo es salada. La utilización que ha hecho el ser humano del 3% restante ha aumentado mucho debido a la industrialización y a la necesidad de producir más alimentos para una población cada vez mayor y más rica. En 1900, el consumo total de agua en todo el mundo fue de cerca de 770 kilómetros cúbicos (km3), de acuerdo con un informe de 2007 de la consultora Sustainable Asset Management, de Zúrich. Actualmente, la cifra es de 3.840 km3. Se estima que sobrepasará los 5.000 km3 en 2025. Eso es menos que la precipitación pluviométrica anual en los lugares accesibles a los seres humanos, que es de 9.000 km3 a 12.000 km3.
Pero la contaminación, la basura y la distribución consumen buena parte de ese total, así como el cambio climático, las sequías y el derretimiento precoz de la nieve que lo acompañan. Las consecuencias, como el racionamiento de agua en California y la sequía esporádica de partes del Río Amarillo en China, son cada vez más visibles. En 2030, de acuerdo con estimaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), más de la mitad de la población vivirá en áreas en las que el abastecimiento de agua será precario. ¿Una catástrofe ignorada?
De momento, el problema — y su impacto sobre la economía, la población y los negocios — ha despertado poca atención. Una investigación de 2007 patrocinada por el Marsh Center for Risk Insights reveló que aunque un 40% de las empresas del ranking del Fortune 1000 creyeran que el impacto de la escasez de agua tendrá consecuencias entre severas y catastróficas, sólo un 17% de ellas dijeron que estaban preparadas para una situación de ese tipo.
“Muchas empresas no han comenzado todavía a pensar en el asunto como algo realmente importante”, dice Howard Kunreuther, director adjunto del Wharton's Risk Management and Decision Processes Center y ex-asesor del Marsh Center. Lo mismo vale para el público en general, añade Kunreuther: las personas siempre han pensado en el agua como “un bien libre. Se escurre por el lavabo, tomamos baños largos, pagamos la cuenta todos los meses y ni siquiera pensamos en el asunto”. Tal vez ese panorama esté cambiando. Ahora, con la llegada del otoño en el hemisferio norte, la escasez de agua tiene su versión particular de 'Una verdad incómoda' con el lanzamiento en USA de un documental sobre el peligro que amenaza a las reservas de agua: 'Flow' (Flujo), que la revista Wired calificó como “la película más terrible del Festival de Cine de Sundance”.
¿Estamos condenados a un futuro de sed? No necesariamente. Sin embargo, la buena y vieja agua está próxima a adquirir la condición de oro azul, una commodity escasa, reñida, transportada de un país a otro y, posiblemente, vendida a quien haga la mejor oferta — una situación que constituye un riesgo y también una oportunidad. “Se trata de un desafío de grandes proporciones”, observa Witold Henisz, profesor de Gestión de Wharton y miembro de un panel sobre riesgos globales del Foro Económico Mundial. Henisz cree que el agua será un tema destacado en la reunión anual del Foro del año que viene en Davos, Suiza. “No creo que se pueda apuntar hacia una cosa u otra y creer que el mundo tal y como lo conocemos ha llegado a su fin. Pero el precio del agua aumentará fuertemente. Habrá rivalidades entre países por el acceso a las fuentes de agua. Aumentarán también los incentivos para que se propongan soluciones”. Para la mayor parte de la población del mundo, la escasez de agua es, ante todo, una crisis humanitaria. De acuerdo con el Consejo Mundial del Agua, 1.100 millones de personas de todo el mundo no disponen de agua potable en buen estado para consumo — o sea, 1/6 de la humanidad. Cerca de 2.600 millones de personas no cuentan con condiciones sanitarias adecuado.
La calidad precaria del agua es una de las principales causas de enfermedades de diarrea y que matan millones todos los años. De acuerdo con un estudio de las Naciones Unidas, 1,6 millón de vidas podrían ser salvadas todos los años si las personas tuvieran agua potable limpia y condiciones sanitarias apropiadas.
Hace mucho tiempo que estos problemas se asocian a las infraestructuras deficientes de las naciones subdesarrolladas. Sin embargo, en vista de la previsión de que la población del planeta alcanzará los 9.000 millones en 2050, la idea del agua como sustancia cara hace que sean aún más serios los desafíos existentes. “El problema es mucho más de calidad que, tal vez, de cantidad”, observa Marshall Meyer, profesor de Gestión de Wharton y estudioso del problema de escasez de agua en China. Los chinos están empeñados en la construcción de obras de infraestructura de gran tamaño para llevar agua hasta las ciudades, pero la contaminación continúa siendo una gran traba. Sin embargo, el consumo humano directo es como una gota en el océano cuando se compara con otros usos. Sólo un 10% del agua potable del globo acaba en el vaso, en la ducha o en los cubos de limpieza del individuo común. Un volumen dos veces mayor que ese es utilizado por la industria, mientras un 70% — y un porcentaje aún mayor en países desarrollados — se emplea en el sector agrícola. Cerca de un 18% de la tierra agrícola se riega.
El segundo informe de la ONU sobre el abastecimiento global de agua, 'Agua: crisis de gobernación', prevé que ese número crezca en el momento en que el mercado responda a un aumento previsto del 55% en la demanda de alimentos. El aumento de la riqueza, por su parte, significa que las personas van a querer consumir más carne, cuya producción requiere un volumen mucho mayor de agua que la producción de verduras. Los aumentos del precio del agua impulsados por la escasez van a exigir cambios profundos de costumbres por parte de agricultores y consumidores. Agua virtual
Para medir de qué modo el precio del agua afectará a los mercados agrícola e industrial, se puede recurrir al concepto emergente de agua 'virtual', observa Joel Cohen, profesor de población de las Universidades Rockefeller y Columbia, y autor de un libro de mucho éxito en 1995: ¿Cuántas personas podrá soportar la Tierra? Son necesarios, por ejemplo, 13.000 litros de agua para producir un kilogramo de carne. Un volumen semejante de trigo requiere 1.300 litros de agua, mientras que una misma cantidad de patatas requiere sólo 100 litros.
Los usos industriales también pueden ser calculados: un kilogramo de un equipo cualquiera para ordenador, dice Cohen, utiliza la misma cantidad de agua necesaria para la producción de un kilo de trigo. Un mapa del comercio mundial que incluya el volumen de agua virtual gastado en los bienes comprados y vendidos muestra el posible impacto de los precios del agua sobre la economía global. “El concepto de agua virtual atribuye a cada producto comercializado un determinado volumen de agua utilizado en su producción”, dice Cohen. “Se sabe de dónde proviene el agua y dónde se vende [...] Hay países que importan y exportan agua, y eso de cierta forma cambia la imagen del comercio de commodities, porque sabemos quien está dando recursos hídricos —USA y Canadá— y quienes están recibiendo esos recursos —China, principalmente, por medio de esa ruta virtual del agua”. En el caso de la industria mundial del agua, cuyo valor estimado es de US$ 400.000 millones a US$ 500.000 millones, las amenazas a la forma tradicional de distribución de ese bien no dejan de ser también una oportunidad. En el extremo norte de Tejas, T. Boone Pickens, comerciante de petróleo, supo por primera vez del vasto acuífero de Ogallala — que se extiende de Tejas a las dos Dakotas y proporciona volúmenes abundantes de agua que riegan buena parte de la agricultura estadounidense — cuando compró una hacienda en su extremo sur en 1971.
Durante la última década, fue prestando mayor atención al tema mediante reportajes acerca de la disminución de las reservas de agua. Pickens comenzó entonces a comprar acres y más acres de tierras que le daban derecho al agua subterránea en toda la parte norte del Estado. Hoy, él es dueño de más agua que cualquier otro individuo del país, y planea construir una red de tuberías de una punta a la otra del Estado para vender agua a la ciudad de Dallas. Pickens, que antes era un inversor osado, decidió adoptar un estilo más moderado en los últimos años. Declaró que había concluido la era de los combustibles fósiles. Comenzó entonces a aparecer en anuncios de televisión haciendo propaganda de fuentes de energía alternativas. Pero al discutir el proyecto de la red de tuberías, Pickens dijo que una sustancia esencial como el agua no se debería tratar de una forma diferente a otras commodities del mercado.
“Ciertas personas compran agua cuando la necesitan, y quien tiene agua desea venderla. Esa es la esencia del negocio”, dijo a Businessweek en junio. Entrevistado en el documental Flow, Pickens sonríe y dice: “Las personas dicen que el agua es muy parecida al aire. Nadie debe cobrar por el agua. Muy bien, pero preste mucha atención a lo que va a suceder”. Un derecho fundamental
Ese tipo de lógica suscitó todo tipo de reacciones. Muchos activistas — y gobiernos — insisten en que el agua es un derecho básico, y no algo que debería ser tratado como propiedad. “Negar el derecho al agua es negar el derecho a la vida”, observa Maude Barlow en la introducción de Blue covenant, texto fundamental del llamado movimiento de Agua y Justicia. En países ricos y en desarrollo, la preocupación por el abastecimiento de agua por parte de la iniciativa privada se ha convertido en un problema público y político. En Bolivia, el aumento de los precios después de la privatización del sistema de aguas en la ciudad de Cochabamba provocó tumultos en el año 2000 y culminó con la expulsión del país de Bechtel, compañía de ingeniería que operaba el sistema. Los años siguientes, los gobiernos prohibieron la práctica de privatización del agua en países como Tanzania e incluso Holanda.
“El agua no se puede dejar en manos de la iniciativa particular”, dijo el presidente boliviano Evo Morales al conmemorar la salida del país de la multinacional del agua Suez, después de diez años de vigencia de un contrato que preveía, inicialmente, el abastecimiento de agua en la capital durante 30 años. “El suministro de agua tiene que ser un servicio básico con la participación del Estado, de manera que su distribución sea prácticamente gratuita”. “Las personas están acostumbradas al aumento de los precios de los alimentos en periodos de escasez”, observa Henisz, de Wharton. “No me parece, sin embargo, que estén muy dispuestas a pagar más por el agua. No creo que estén dispuestos a aceptar una solución de mercado en la mayor parte de la población. Creo que las personas están más inclinadas a derrocar al gobierno que a pagar más por el agua que consumen. Morales fue elegido presidente porque lideró la lucha contra la privatización del agua en Cochabamba”. En vez de recurrir a una solución simple de mercado, dice Henisz, los problemas relativos a la escasez del agua exigirán cooperación entre los gobiernos, empresas y ONG. Y no sólo en el tercer mundo. En USA, solamente un 16% de la población utiliza agua suministrada por compañías privadas. Otras — como la población de Dallas, a pesar de los esfuerzos en contra de Pickens — utilizan los servicios de empresas municipales, la mayoría de las cuáles fija su precio con base simplemente al coste de transmisión hasta las casas de las personas. En el caso de los usuarios agrícolas, que se abastecen de la generosidad de Ogallala mientras producen alimentos en abundancia para una nación próspera, dice Cohen, el precio bajo se debe a subsidios de valor desconocido. La conservación ayuda
Lo mismo que el petróleo, el impacto de la escasez del agua se puede aminorar a través de una serie de medidas de conservación y de mayor ahorro. Entre las propuestas — hay iniciativas para mejorar la agricultura dependiente del agua de la lluvia, desestímulo a cultivos que dejan el suelo sin agua, desarrollo de plantas más resistentes y capaces de soportar periodos más prolongados de sequía, sustitución de los sistemas de regadío “abundante”, en los que se desperdicia mucha agua, por sistemas más eficientes de “goteo”, modernización de la infraestructura antigua que desperdicia volúmenes inmensos de agua todos los años, así como el estímulo a la conservación individual.
En Oslo, capital de Noruega, por ejemplo, los responsables del sistema de agua adoptaron el retrete de descarga 'al vacío', que reduce en gran medida el volumen de agua utilizado. Del lado de la oferta, existen también planes de explotación de nuevas fuentes de agua por medio de inversiones en tecnologías de desalación. Ese tipo de tecnología ha mejorado mucho en las últimas tres décadas gracias a la utilización de una técnica conocida como ósmosis reversa, en la que el agua del mar se empuja dentro de una membrana que extrae su sal. Las fábricas de desalación, que desde hace tiempo tienen una importancia crucial en países de Oriente Medio extremadamente secos, como Arabia Saudí, no tuvieron el mismo éxito en otros lugares, ya que la abundancia de petróleo en la región ha permitido el funcionamiento de fábricas que consumen grandes cantidades de energía.
Pero ese panorama podría cambiar con los perfeccionamientos introducidos en la tecnología de membrana y de ahorro de energía, que redujeron drásticamente los costes de la desalación. Los responsables de una nueva fábrica de US$ 300 millones al norte de San Diego, cuyo funcionamiento fue aprobado por el órgano regulador del sector el año pasado, dijeron al The Wall Street Journal que, de acuerdo con sus estimaciones, el coste de energía para producir 1.000 galones (3.785 litros) de agua potable será de US$ 1,10. En una fábrica inutilizada en el litoral de Santa Bárbara, el coste de producción de ese mismo volumen era de US$ 2,10. Esos datos económicos ayudan a explicar por qué la capacidad de desalación de USA creció en torno a un 40% entre 2000 y 2005, de acuerdo con un informe de la Academia Nacional de Ciencias publicado en abril. Está claro que la desalación de cinco millones de galones (unos 18 millones de litros) al día en USA aún es muy poco, ya que corresponde a un 0,01% del total utilizado. (En todo el mundo, la capacidad es de 10.000 millones de galones al día (37.850 millones de litros). Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, con capacidad de desalación de más de seis millones de galones (22,7 millones de litros) cada uno, son los campeones en capacidad nacional). El estudio recomienda que el gobierno federal, que dejó buena parte de la financiación de la investigación al sector privado, invierta más en el análisis de estudios que permitan la expansión de las actividades de desalación — reduciendo, al mismo tiempo, posibles efectos colaterales. El estudio, sin embargo, concluye que “la conservación y la transformación del agua serán, en general, menos costosos que la desalación puesto que la conservación trae siempre beneficios asociados como, por ejemplo, la reducción del coste de la energía”. De acuerdo con algunos economistas, un factor que aceleraría el desarrollo de un sistema de agua menos derrochador es justamente el objeto de la ira del movimiento de Agua y Justicia: la privatización. Actualmente, el bajo precio del — agua especialmente en los países del primer mundo, donde tiene lugar buena parte de la investigación tecnológica — deja a las personas con pocos incentivos económicos para invertir en formas más económicas de utilización del agua en la agricultura, en la industria e incluso en el baño.
Así como el barril de petróleo a 100 dólares hizo que las personas buscaran coches híbridos, de la misma forma el aumento del precio del agua podría incentivar al sector agrícola a abandonar sus sistemas de riego a favor de nuevas tecnologías más sobrias. O si el coste del agua empleada en la alimentación de un toro, se pasara al consumidor bajo la forma de carne más cara, tal vez pudiera estimular la introducción de una dieta dominada por formas de proteína menos dependientes del agua. Sea como que sea, habría una reducción de 150 galones (567 litros) de agua per cápita consumidos diariamente en USA. David Zetland, economista de la Universidad de California, dijo que EEUU administra mucho mejor su petróleo, en gran medida procedente de fuera, que sus reservas de agua ahora amenazadas. “¿Por qué ese contraste? Porque el petróleo es comprado, vendido y comercializado como commodity”, observó Zetland en un blog de New York Times. “El agua, por su parte, es tratada como ‘derecho humano’ y no debe ser distribuida con base a precios. Como el petróleo más escaso cuesta más caro, la demanda del volumen deseado desciende en relación a un mismo nivel de oferta. Como el agua más escasa ya no cuesta cara, la demanda supera la oferta, lo que tiene como resultado el racionamiento, la mala distribución y las privaciones”. Pickens, por su parte, está convencido de que habrá compradores. Su red de tuberías llega casi hasta Dallas, y él cree que la población que sufre con la sequía acabará recurriendo a ella y, en ese caso, está claro, tendrán que pagar por eso. La fuente de la riqueza
Esa nueva forma de pensar sobre la escasez del agua representa, bajo algunos aspectos, una vuelta a la mentalidad que dominó buena parte de la historia humana. El agua siempre estuvo asociada al desarrollo económico, a la manipulación política y a la amenaza al recurso de la violencia, incluso en lugares extremadamente estables y distantes del desierto y de la economía agrícola. En los primeros tiempos de la independencia americana, Nueva York y Filadelfia se disputaron la primacía de ciudad más importante de USA.
Uno de los motivos por los cuáles Nueva York salió victoriosa se debió al hecho de que la ciudad había comprado buena parte del agua entre el municipio y Canadá, trayéndola hasta el perímetro urbano por medio de un sistema sofisticado de acueductos y transformando la ciudad en un lugar más seguro, más barato y más higiénico que su ex-rival. Más tarde, a medida que la población de USA ganaba las tierras más áridas del oeste, la política del agua creó y destruyó fortunas. Los Ángeles moderna sólo se hizo posible, en buena medida, gracias a la apertura, en 1913, de un acueducto de 247 km que traía el agua del Valle Owens, en Sierra Nevada Mountains; una de las calles más famosas de la ciudad, Mulholland Drive, recibió ese nombre en homenaje al ingeniero responsable del proyecto. La manera ilícita en la que se adquirieron los derechos del agua llevó a enfrentamientos violentos con los hacendados del Valle Owens y son conocidos como las Guerras del Agua de California.
La manera en la que se decidió la ruta de las tuberías— pasando por tierras antes sin valor, y que habían sido compradas disimuladamente por personas con información privilegiada bien relacionadas — sirvió de argumento para la película Chinatown, de 1974. (En 1990, con el surgimiento de una secuela—The two Jakes — de aquella primera película, el público conoció la existencia de batallas semejantes en torno a una commodity más nueva: el petróleo). Pero la venta del agua, así como la del petróleo, es mucho más simple en el mercado doméstico que en una economía global. A diferencia de camisetas y de refrescos, el agua es un tipo de recurso del que los países no les gusta depender el uno del otro. Buena parte de la insistencia de China en no liberar el Tibet, dicen algunos, se explica por el hecho de que aquella región poco poblada es rica en el agua que tan desesperadamente necesita China.
Las tensiones a causa de las reservas de agua crecieron y se volvieron un verdadero problema para los países vecinos de todo el mundo. “En América Latina, África y Oriente Medio, el potencial de rivalidad es muy grande”, dice Henisz. “Vivimos desde hace algún tiempo en una era de relativa paz en lo que concierne al papel de las reservas entre los países. Eso puede acabar”. Ese nuevo escenario puede hacerse real incluso entre aliados tradicionales: el año pasado, la mayor parte de los miembros del parlamento canadiense votó contra la exención del agua en las cláusulas comerciales del Nafta. En ese sentido, los gobiernos tienen un interés muy grande — y, de modo general, obstinado — en garantizar que su suministro de agua sea usado de forma eficiente.
15/10/2008 16:08
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PENNSYLVANIA ( Wharton). ¿Será el agua el nuevo petróleo? Sí, de acuerdo con varios economistas, líderes de negocios, científicos y estrategas geopolíticos. Para estos expertos, ya no hay que creer que lo natural es que siempre podamos contar con el agua, esa sustancia que cubre un 70% del planeta y que está presente en un porcentaje similar en el cuerpo humano. Así como a finales del siglo XX hubo un shock del petróleo, el comienzo del siglo XXI puede pasar a la historia por el shock del agua, periodo en que la escasez produciría un aumento de los precios de un recurso que siempre ha sido abundante y barato. Este escenario podrá tener un impacto aún mayor que el del peak oil [nombre que recibe el punto máximo de la curva de producción del petróleo cuya fase siguiente, de declive, es sinónimo de menos reservas disponibles y de costes más elevados de explotación], transformando mercados, gobiernos y ecosistemas. En resumen: un 97% del agua del mundo es salada. La utilización que ha hecho el ser humano del 3% restante ha aumentado mucho debido a la industrialización y a la necesidad de producir más alimentos para una población cada vez mayor y más rica. En 1900, el consumo total de agua en todo el mundo fue de cerca de 770 kilómetros cúbicos (km3), de acuerdo con un informe de 2007 de la consultora Sustainable Asset Management, de Zúrich. Actualmente, la cifra es de 3.840 km3. Se estima que sobrepasará los 5.000 km3 en 2025. Eso es menos que la precipitación pluviométrica anual en los lugares accesibles a los seres humanos, que es de 9.000 km3 a 12.000 km3.
Pero la contaminación, la basura y la distribución consumen buena parte de ese total, así como el cambio climático, las sequías y el derretimiento precoz de la nieve que lo acompañan. Las consecuencias, como el racionamiento de agua en California y la sequía esporádica de partes del Río Amarillo en China, son cada vez más visibles. En 2030, de acuerdo con estimaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), más de la mitad de la población vivirá en áreas en las que el abastecimiento de agua será precario. ¿Una catástrofe ignorada?
De momento, el problema — y su impacto sobre la economía, la población y los negocios — ha despertado poca atención. Una investigación de 2007 patrocinada por el Marsh Center for Risk Insights reveló que aunque un 40% de las empresas del ranking del Fortune 1000 creyeran que el impacto de la escasez de agua tendrá consecuencias entre severas y catastróficas, sólo un 17% de ellas dijeron que estaban preparadas para una situación de ese tipo.
“Muchas empresas no han comenzado todavía a pensar en el asunto como algo realmente importante”, dice Howard Kunreuther, director adjunto del Wharton's Risk Management and Decision Processes Center y ex-asesor del Marsh Center. Lo mismo vale para el público en general, añade Kunreuther: las personas siempre han pensado en el agua como “un bien libre. Se escurre por el lavabo, tomamos baños largos, pagamos la cuenta todos los meses y ni siquiera pensamos en el asunto”. Tal vez ese panorama esté cambiando. Ahora, con la llegada del otoño en el hemisferio norte, la escasez de agua tiene su versión particular de 'Una verdad incómoda' con el lanzamiento en USA de un documental sobre el peligro que amenaza a las reservas de agua: 'Flow' (Flujo), que la revista Wired calificó como “la película más terrible del Festival de Cine de Sundance”.
¿Estamos condenados a un futuro de sed? No necesariamente. Sin embargo, la buena y vieja agua está próxima a adquirir la condición de oro azul, una commodity escasa, reñida, transportada de un país a otro y, posiblemente, vendida a quien haga la mejor oferta — una situación que constituye un riesgo y también una oportunidad. “Se trata de un desafío de grandes proporciones”, observa Witold Henisz, profesor de Gestión de Wharton y miembro de un panel sobre riesgos globales del Foro Económico Mundial. Henisz cree que el agua será un tema destacado en la reunión anual del Foro del año que viene en Davos, Suiza. “No creo que se pueda apuntar hacia una cosa u otra y creer que el mundo tal y como lo conocemos ha llegado a su fin. Pero el precio del agua aumentará fuertemente. Habrá rivalidades entre países por el acceso a las fuentes de agua. Aumentarán también los incentivos para que se propongan soluciones”. Para la mayor parte de la población del mundo, la escasez de agua es, ante todo, una crisis humanitaria. De acuerdo con el Consejo Mundial del Agua, 1.100 millones de personas de todo el mundo no disponen de agua potable en buen estado para consumo — o sea, 1/6 de la humanidad. Cerca de 2.600 millones de personas no cuentan con condiciones sanitarias adecuado.
La calidad precaria del agua es una de las principales causas de enfermedades de diarrea y que matan millones todos los años. De acuerdo con un estudio de las Naciones Unidas, 1,6 millón de vidas podrían ser salvadas todos los años si las personas tuvieran agua potable limpia y condiciones sanitarias apropiadas.
Hace mucho tiempo que estos problemas se asocian a las infraestructuras deficientes de las naciones subdesarrolladas. Sin embargo, en vista de la previsión de que la población del planeta alcanzará los 9.000 millones en 2050, la idea del agua como sustancia cara hace que sean aún más serios los desafíos existentes. “El problema es mucho más de calidad que, tal vez, de cantidad”, observa Marshall Meyer, profesor de Gestión de Wharton y estudioso del problema de escasez de agua en China. Los chinos están empeñados en la construcción de obras de infraestructura de gran tamaño para llevar agua hasta las ciudades, pero la contaminación continúa siendo una gran traba. Sin embargo, el consumo humano directo es como una gota en el océano cuando se compara con otros usos. Sólo un 10% del agua potable del globo acaba en el vaso, en la ducha o en los cubos de limpieza del individuo común. Un volumen dos veces mayor que ese es utilizado por la industria, mientras un 70% — y un porcentaje aún mayor en países desarrollados — se emplea en el sector agrícola. Cerca de un 18% de la tierra agrícola se riega.
El segundo informe de la ONU sobre el abastecimiento global de agua, 'Agua: crisis de gobernación', prevé que ese número crezca en el momento en que el mercado responda a un aumento previsto del 55% en la demanda de alimentos. El aumento de la riqueza, por su parte, significa que las personas van a querer consumir más carne, cuya producción requiere un volumen mucho mayor de agua que la producción de verduras. Los aumentos del precio del agua impulsados por la escasez van a exigir cambios profundos de costumbres por parte de agricultores y consumidores. Agua virtual
Para medir de qué modo el precio del agua afectará a los mercados agrícola e industrial, se puede recurrir al concepto emergente de agua 'virtual', observa Joel Cohen, profesor de población de las Universidades Rockefeller y Columbia, y autor de un libro de mucho éxito en 1995: ¿Cuántas personas podrá soportar la Tierra? Son necesarios, por ejemplo, 13.000 litros de agua para producir un kilogramo de carne. Un volumen semejante de trigo requiere 1.300 litros de agua, mientras que una misma cantidad de patatas requiere sólo 100 litros.
Los usos industriales también pueden ser calculados: un kilogramo de un equipo cualquiera para ordenador, dice Cohen, utiliza la misma cantidad de agua necesaria para la producción de un kilo de trigo. Un mapa del comercio mundial que incluya el volumen de agua virtual gastado en los bienes comprados y vendidos muestra el posible impacto de los precios del agua sobre la economía global. “El concepto de agua virtual atribuye a cada producto comercializado un determinado volumen de agua utilizado en su producción”, dice Cohen. “Se sabe de dónde proviene el agua y dónde se vende [...] Hay países que importan y exportan agua, y eso de cierta forma cambia la imagen del comercio de commodities, porque sabemos quien está dando recursos hídricos —USA y Canadá— y quienes están recibiendo esos recursos —China, principalmente, por medio de esa ruta virtual del agua”. En el caso de la industria mundial del agua, cuyo valor estimado es de US$ 400.000 millones a US$ 500.000 millones, las amenazas a la forma tradicional de distribución de ese bien no dejan de ser también una oportunidad. En el extremo norte de Tejas, T. Boone Pickens, comerciante de petróleo, supo por primera vez del vasto acuífero de Ogallala — que se extiende de Tejas a las dos Dakotas y proporciona volúmenes abundantes de agua que riegan buena parte de la agricultura estadounidense — cuando compró una hacienda en su extremo sur en 1971.
Durante la última década, fue prestando mayor atención al tema mediante reportajes acerca de la disminución de las reservas de agua. Pickens comenzó entonces a comprar acres y más acres de tierras que le daban derecho al agua subterránea en toda la parte norte del Estado. Hoy, él es dueño de más agua que cualquier otro individuo del país, y planea construir una red de tuberías de una punta a la otra del Estado para vender agua a la ciudad de Dallas. Pickens, que antes era un inversor osado, decidió adoptar un estilo más moderado en los últimos años. Declaró que había concluido la era de los combustibles fósiles. Comenzó entonces a aparecer en anuncios de televisión haciendo propaganda de fuentes de energía alternativas. Pero al discutir el proyecto de la red de tuberías, Pickens dijo que una sustancia esencial como el agua no se debería tratar de una forma diferente a otras commodities del mercado.
“Ciertas personas compran agua cuando la necesitan, y quien tiene agua desea venderla. Esa es la esencia del negocio”, dijo a Businessweek en junio. Entrevistado en el documental Flow, Pickens sonríe y dice: “Las personas dicen que el agua es muy parecida al aire. Nadie debe cobrar por el agua. Muy bien, pero preste mucha atención a lo que va a suceder”. Un derecho fundamental
Ese tipo de lógica suscitó todo tipo de reacciones. Muchos activistas — y gobiernos — insisten en que el agua es un derecho básico, y no algo que debería ser tratado como propiedad. “Negar el derecho al agua es negar el derecho a la vida”, observa Maude Barlow en la introducción de Blue covenant, texto fundamental del llamado movimiento de Agua y Justicia. En países ricos y en desarrollo, la preocupación por el abastecimiento de agua por parte de la iniciativa privada se ha convertido en un problema público y político. En Bolivia, el aumento de los precios después de la privatización del sistema de aguas en la ciudad de Cochabamba provocó tumultos en el año 2000 y culminó con la expulsión del país de Bechtel, compañía de ingeniería que operaba el sistema. Los años siguientes, los gobiernos prohibieron la práctica de privatización del agua en países como Tanzania e incluso Holanda.
“El agua no se puede dejar en manos de la iniciativa particular”, dijo el presidente boliviano Evo Morales al conmemorar la salida del país de la multinacional del agua Suez, después de diez años de vigencia de un contrato que preveía, inicialmente, el abastecimiento de agua en la capital durante 30 años. “El suministro de agua tiene que ser un servicio básico con la participación del Estado, de manera que su distribución sea prácticamente gratuita”. “Las personas están acostumbradas al aumento de los precios de los alimentos en periodos de escasez”, observa Henisz, de Wharton. “No me parece, sin embargo, que estén muy dispuestas a pagar más por el agua. No creo que estén dispuestos a aceptar una solución de mercado en la mayor parte de la población. Creo que las personas están más inclinadas a derrocar al gobierno que a pagar más por el agua que consumen. Morales fue elegido presidente porque lideró la lucha contra la privatización del agua en Cochabamba”. En vez de recurrir a una solución simple de mercado, dice Henisz, los problemas relativos a la escasez del agua exigirán cooperación entre los gobiernos, empresas y ONG. Y no sólo en el tercer mundo. En USA, solamente un 16% de la población utiliza agua suministrada por compañías privadas. Otras — como la población de Dallas, a pesar de los esfuerzos en contra de Pickens — utilizan los servicios de empresas municipales, la mayoría de las cuáles fija su precio con base simplemente al coste de transmisión hasta las casas de las personas. En el caso de los usuarios agrícolas, que se abastecen de la generosidad de Ogallala mientras producen alimentos en abundancia para una nación próspera, dice Cohen, el precio bajo se debe a subsidios de valor desconocido. La conservación ayuda
Lo mismo que el petróleo, el impacto de la escasez del agua se puede aminorar a través de una serie de medidas de conservación y de mayor ahorro. Entre las propuestas — hay iniciativas para mejorar la agricultura dependiente del agua de la lluvia, desestímulo a cultivos que dejan el suelo sin agua, desarrollo de plantas más resistentes y capaces de soportar periodos más prolongados de sequía, sustitución de los sistemas de regadío “abundante”, en los que se desperdicia mucha agua, por sistemas más eficientes de “goteo”, modernización de la infraestructura antigua que desperdicia volúmenes inmensos de agua todos los años, así como el estímulo a la conservación individual.
En Oslo, capital de Noruega, por ejemplo, los responsables del sistema de agua adoptaron el retrete de descarga 'al vacío', que reduce en gran medida el volumen de agua utilizado. Del lado de la oferta, existen también planes de explotación de nuevas fuentes de agua por medio de inversiones en tecnologías de desalación. Ese tipo de tecnología ha mejorado mucho en las últimas tres décadas gracias a la utilización de una técnica conocida como ósmosis reversa, en la que el agua del mar se empuja dentro de una membrana que extrae su sal. Las fábricas de desalación, que desde hace tiempo tienen una importancia crucial en países de Oriente Medio extremadamente secos, como Arabia Saudí, no tuvieron el mismo éxito en otros lugares, ya que la abundancia de petróleo en la región ha permitido el funcionamiento de fábricas que consumen grandes cantidades de energía.
Pero ese panorama podría cambiar con los perfeccionamientos introducidos en la tecnología de membrana y de ahorro de energía, que redujeron drásticamente los costes de la desalación. Los responsables de una nueva fábrica de US$ 300 millones al norte de San Diego, cuyo funcionamiento fue aprobado por el órgano regulador del sector el año pasado, dijeron al The Wall Street Journal que, de acuerdo con sus estimaciones, el coste de energía para producir 1.000 galones (3.785 litros) de agua potable será de US$ 1,10. En una fábrica inutilizada en el litoral de Santa Bárbara, el coste de producción de ese mismo volumen era de US$ 2,10. Esos datos económicos ayudan a explicar por qué la capacidad de desalación de USA creció en torno a un 40% entre 2000 y 2005, de acuerdo con un informe de la Academia Nacional de Ciencias publicado en abril. Está claro que la desalación de cinco millones de galones (unos 18 millones de litros) al día en USA aún es muy poco, ya que corresponde a un 0,01% del total utilizado. (En todo el mundo, la capacidad es de 10.000 millones de galones al día (37.850 millones de litros). Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, con capacidad de desalación de más de seis millones de galones (22,7 millones de litros) cada uno, son los campeones en capacidad nacional). El estudio recomienda que el gobierno federal, que dejó buena parte de la financiación de la investigación al sector privado, invierta más en el análisis de estudios que permitan la expansión de las actividades de desalación — reduciendo, al mismo tiempo, posibles efectos colaterales. El estudio, sin embargo, concluye que “la conservación y la transformación del agua serán, en general, menos costosos que la desalación puesto que la conservación trae siempre beneficios asociados como, por ejemplo, la reducción del coste de la energía”. De acuerdo con algunos economistas, un factor que aceleraría el desarrollo de un sistema de agua menos derrochador es justamente el objeto de la ira del movimiento de Agua y Justicia: la privatización. Actualmente, el bajo precio del — agua especialmente en los países del primer mundo, donde tiene lugar buena parte de la investigación tecnológica — deja a las personas con pocos incentivos económicos para invertir en formas más económicas de utilización del agua en la agricultura, en la industria e incluso en el baño.
Así como el barril de petróleo a 100 dólares hizo que las personas buscaran coches híbridos, de la misma forma el aumento del precio del agua podría incentivar al sector agrícola a abandonar sus sistemas de riego a favor de nuevas tecnologías más sobrias. O si el coste del agua empleada en la alimentación de un toro, se pasara al consumidor bajo la forma de carne más cara, tal vez pudiera estimular la introducción de una dieta dominada por formas de proteína menos dependientes del agua. Sea como que sea, habría una reducción de 150 galones (567 litros) de agua per cápita consumidos diariamente en USA. David Zetland, economista de la Universidad de California, dijo que EEUU administra mucho mejor su petróleo, en gran medida procedente de fuera, que sus reservas de agua ahora amenazadas. “¿Por qué ese contraste? Porque el petróleo es comprado, vendido y comercializado como commodity”, observó Zetland en un blog de New York Times. “El agua, por su parte, es tratada como ‘derecho humano’ y no debe ser distribuida con base a precios. Como el petróleo más escaso cuesta más caro, la demanda del volumen deseado desciende en relación a un mismo nivel de oferta. Como el agua más escasa ya no cuesta cara, la demanda supera la oferta, lo que tiene como resultado el racionamiento, la mala distribución y las privaciones”. Pickens, por su parte, está convencido de que habrá compradores. Su red de tuberías llega casi hasta Dallas, y él cree que la población que sufre con la sequía acabará recurriendo a ella y, en ese caso, está claro, tendrán que pagar por eso. La fuente de la riqueza
Esa nueva forma de pensar sobre la escasez del agua representa, bajo algunos aspectos, una vuelta a la mentalidad que dominó buena parte de la historia humana. El agua siempre estuvo asociada al desarrollo económico, a la manipulación política y a la amenaza al recurso de la violencia, incluso en lugares extremadamente estables y distantes del desierto y de la economía agrícola. En los primeros tiempos de la independencia americana, Nueva York y Filadelfia se disputaron la primacía de ciudad más importante de USA.
Uno de los motivos por los cuáles Nueva York salió victoriosa se debió al hecho de que la ciudad había comprado buena parte del agua entre el municipio y Canadá, trayéndola hasta el perímetro urbano por medio de un sistema sofisticado de acueductos y transformando la ciudad en un lugar más seguro, más barato y más higiénico que su ex-rival. Más tarde, a medida que la población de USA ganaba las tierras más áridas del oeste, la política del agua creó y destruyó fortunas. Los Ángeles moderna sólo se hizo posible, en buena medida, gracias a la apertura, en 1913, de un acueducto de 247 km que traía el agua del Valle Owens, en Sierra Nevada Mountains; una de las calles más famosas de la ciudad, Mulholland Drive, recibió ese nombre en homenaje al ingeniero responsable del proyecto. La manera ilícita en la que se adquirieron los derechos del agua llevó a enfrentamientos violentos con los hacendados del Valle Owens y son conocidos como las Guerras del Agua de California.
La manera en la que se decidió la ruta de las tuberías— pasando por tierras antes sin valor, y que habían sido compradas disimuladamente por personas con información privilegiada bien relacionadas — sirvió de argumento para la película Chinatown, de 1974. (En 1990, con el surgimiento de una secuela—The two Jakes — de aquella primera película, el público conoció la existencia de batallas semejantes en torno a una commodity más nueva: el petróleo). Pero la venta del agua, así como la del petróleo, es mucho más simple en el mercado doméstico que en una economía global. A diferencia de camisetas y de refrescos, el agua es un tipo de recurso del que los países no les gusta depender el uno del otro. Buena parte de la insistencia de China en no liberar el Tibet, dicen algunos, se explica por el hecho de que aquella región poco poblada es rica en el agua que tan desesperadamente necesita China.
Las tensiones a causa de las reservas de agua crecieron y se volvieron un verdadero problema para los países vecinos de todo el mundo. “En América Latina, África y Oriente Medio, el potencial de rivalidad es muy grande”, dice Henisz. “Vivimos desde hace algún tiempo en una era de relativa paz en lo que concierne al papel de las reservas entre los países. Eso puede acabar”. Ese nuevo escenario puede hacerse real incluso entre aliados tradicionales: el año pasado, la mayor parte de los miembros del parlamento canadiense votó contra la exención del agua en las cláusulas comerciales del Nafta. En ese sentido, los gobiernos tienen un interés muy grande — y, de modo general, obstinado — en garantizar que su suministro de agua sea usado de forma eficiente.
jueves, 16 de octubre de 2008
MANIFIESTO DE CALETA OLIVIA
En la localidad de Caleta Olivia, con un común deseo de proteger nuestra región de cualquier riesgo de contaminación y degradación del ambiente los ciudadanos abajo firmantes declaramos que:
Ø Reafirmamos que las fuentes de agua dulce que nacen en la cordillera junto a sus ríos y lagos son el patrimonio social más valioso que cuentan las generaciones presentes y futuras para el porvenir de nuestra tierra.
Ø La protección de nuestros paisajes, sus recursos hídricos, el arte rupestre, sus yacimientos arqueológicos y paleontológicos, junto a la flora y la fauna, deben ser políticas ambientales que los preserven de la acción humana ya que son para el deleite y no para la destrucción.
Ø Es deber de estado acatar la libre decisión de autodeterminación de las comunidades para elegir y decidir sobre su futuro cuando esté en juego la calidad de vida de sus habitantes
Ante el avance de la destrucción ambiental y con el ejemplo del pueblo de Esquel; se fueron formando asambleas de vecinos en varias ciudades de nuestra provincia: Los Antiguos, Perito Moreno, Río Gallegos, Puerto Deseado, recientemente en Hipólito Irigoyen y ahora propiciamos la constitución de una Asamblea Ambiental en Caleta Olivia.
Además de compartir experiencias y formas de organización y participación popular, en este tercer encuentro denunciamos:
Ø Que así como el Gobierno rehecho las miles de firmas juntadas contra la renegociación de la PAE, ahora, no tiene en cuenta las miles de firmas reunidas contra la utilización de cianuro en los emprendimientos mineros.
Ø Que la permisividad de las normas nacionales y provinciales ha favorecido la instalación de emprendimientos, de empresas internacionales, que en cuyos países de origen están prohibidos, con las consecuencias de explotación laboral y ambiental.
Ø Que no contamos con estadísticas creíbles en nuestra provincia sobre las distintas enfermedades que padecen nuestros conciudadanos.
Ø A la Secretaria de Medio Ambiente y a Fomicruz que no controlan los emprendimientos contaminantes.
Ø A la Dirección de Minería que sigue avanzando a espaldas de la población en nuevas exploraciones y explotaciones mineras sin control ni plan por su cuidado.
Exigimos:
Inmediatos controles que aseguren el cumplimiento de las normativas vigentes en lo referido a la explotación de nuestros recursos naturales y la creación de un Defensor Ambiental provincial y por municipio, propuesto por las organizaciones ambientales
Que todos los proyectos públicos que afecten al medio ambiente cuenten con Estudios de Impacto Ambiental conforme a ley.
Los presentes en este Foro ALERTAMOS
Sobre la contaminación del agua potable que se distribuye a la población, con arsénico en Puerto Deseado, con metales pesados en Río Turbio y 28 de Noviembre. El colapso literal de Caleta Olivia y Cañadón Seco con su falta de agua corriente, cloacas desbordadas y potencial crisis sanitaria. La falta de agua en Fitz Roy;
La compra, por parte del capital financiero internacional de tierras en las cuencas y nacientes de lagos y ríos;
La sustracción del agua dulce del Río Senguer para la industria petrolera;
Los 125 pozos petroleros cerrados por filtraciones en la recuperación secundaria que afectan las cuencas subterráneas de Pico Truncado, Koluel Kaike y Las Heras;
Los "resultados no deseados" de Cerro Vanguardia sobre San Julián;
Las miles de toneladas de deshechos de carbón sin destino conocido de la futura Mega Usina de la Cuenca, con sus amenazas sobre el sur de la provincia;
La amenaza a la Cueva de Las Manos, a Perito Moreno y al río Deseado que representa la minera Huevos Verdes (la empresa reconoce en el informe de impacto ambiental los efectos permanentes, producto de su actividad, que no tienen posibilidad de remediación);
Los cateos exploratorios que no paran cerca de Los Antiguos y el Lago Buenos Aires pese a las declamaciones del Gobernador;
Además las proyectadas represas en río Baker (Chile) acarrean impactos en la cuenca de lago Buenos Aires - General Carrera que deberían ser estudiados bajo el estricto cumplimiento del protocolo de recursos hídricos compartidos argentino chileno que deberían dejar de ser letra muerta;
Modificar la ley de residuos peligrosos que permita gestionar los aceites usados en todos vaciaderos municipales.
Los presentes en este Foro VEMOS CON AGRADO
A los municipios que han eliminado las bolsas plásticas en los grandes supermercados;
A los que tienen una correcta gestión de los desechos urbanos, redes cloacales y alcantarillados;
A los proyectos energéticos basados en energías limpias y renovables;
A los programas de uso racional de la energía y el agua.
Hacemos un llamado de S.O.S. a los vecinos de nuestras comunidades porque:
Ø Somos nosotros, los habitantes de este suelo, quienes tenemos la responsabilidad de detener la destrucción que nos imponen, nosotros proponemos la vida.
3º Encuentro Ambiental de la Patagonia.
11 y 12 de Octubre de 2008
Caleta Olivia – Santa Cruz
Ø Reafirmamos que las fuentes de agua dulce que nacen en la cordillera junto a sus ríos y lagos son el patrimonio social más valioso que cuentan las generaciones presentes y futuras para el porvenir de nuestra tierra.
Ø La protección de nuestros paisajes, sus recursos hídricos, el arte rupestre, sus yacimientos arqueológicos y paleontológicos, junto a la flora y la fauna, deben ser políticas ambientales que los preserven de la acción humana ya que son para el deleite y no para la destrucción.
Ø Es deber de estado acatar la libre decisión de autodeterminación de las comunidades para elegir y decidir sobre su futuro cuando esté en juego la calidad de vida de sus habitantes
Ante el avance de la destrucción ambiental y con el ejemplo del pueblo de Esquel; se fueron formando asambleas de vecinos en varias ciudades de nuestra provincia: Los Antiguos, Perito Moreno, Río Gallegos, Puerto Deseado, recientemente en Hipólito Irigoyen y ahora propiciamos la constitución de una Asamblea Ambiental en Caleta Olivia.
Además de compartir experiencias y formas de organización y participación popular, en este tercer encuentro denunciamos:
Ø Que así como el Gobierno rehecho las miles de firmas juntadas contra la renegociación de la PAE, ahora, no tiene en cuenta las miles de firmas reunidas contra la utilización de cianuro en los emprendimientos mineros.
Ø Que la permisividad de las normas nacionales y provinciales ha favorecido la instalación de emprendimientos, de empresas internacionales, que en cuyos países de origen están prohibidos, con las consecuencias de explotación laboral y ambiental.
Ø Que no contamos con estadísticas creíbles en nuestra provincia sobre las distintas enfermedades que padecen nuestros conciudadanos.
Ø A la Secretaria de Medio Ambiente y a Fomicruz que no controlan los emprendimientos contaminantes.
Ø A la Dirección de Minería que sigue avanzando a espaldas de la población en nuevas exploraciones y explotaciones mineras sin control ni plan por su cuidado.
Exigimos:
Inmediatos controles que aseguren el cumplimiento de las normativas vigentes en lo referido a la explotación de nuestros recursos naturales y la creación de un Defensor Ambiental provincial y por municipio, propuesto por las organizaciones ambientales
Que todos los proyectos públicos que afecten al medio ambiente cuenten con Estudios de Impacto Ambiental conforme a ley.
Los presentes en este Foro ALERTAMOS
Sobre la contaminación del agua potable que se distribuye a la población, con arsénico en Puerto Deseado, con metales pesados en Río Turbio y 28 de Noviembre. El colapso literal de Caleta Olivia y Cañadón Seco con su falta de agua corriente, cloacas desbordadas y potencial crisis sanitaria. La falta de agua en Fitz Roy;
La compra, por parte del capital financiero internacional de tierras en las cuencas y nacientes de lagos y ríos;
La sustracción del agua dulce del Río Senguer para la industria petrolera;
Los 125 pozos petroleros cerrados por filtraciones en la recuperación secundaria que afectan las cuencas subterráneas de Pico Truncado, Koluel Kaike y Las Heras;
Los "resultados no deseados" de Cerro Vanguardia sobre San Julián;
Las miles de toneladas de deshechos de carbón sin destino conocido de la futura Mega Usina de la Cuenca, con sus amenazas sobre el sur de la provincia;
La amenaza a la Cueva de Las Manos, a Perito Moreno y al río Deseado que representa la minera Huevos Verdes (la empresa reconoce en el informe de impacto ambiental los efectos permanentes, producto de su actividad, que no tienen posibilidad de remediación);
Los cateos exploratorios que no paran cerca de Los Antiguos y el Lago Buenos Aires pese a las declamaciones del Gobernador;
Además las proyectadas represas en río Baker (Chile) acarrean impactos en la cuenca de lago Buenos Aires - General Carrera que deberían ser estudiados bajo el estricto cumplimiento del protocolo de recursos hídricos compartidos argentino chileno que deberían dejar de ser letra muerta;
Modificar la ley de residuos peligrosos que permita gestionar los aceites usados en todos vaciaderos municipales.
Los presentes en este Foro VEMOS CON AGRADO
A los municipios que han eliminado las bolsas plásticas en los grandes supermercados;
A los que tienen una correcta gestión de los desechos urbanos, redes cloacales y alcantarillados;
A los proyectos energéticos basados en energías limpias y renovables;
A los programas de uso racional de la energía y el agua.
Hacemos un llamado de S.O.S. a los vecinos de nuestras comunidades porque:
Ø Somos nosotros, los habitantes de este suelo, quienes tenemos la responsabilidad de detener la destrucción que nos imponen, nosotros proponemos la vida.
3º Encuentro Ambiental de la Patagonia.
11 y 12 de Octubre de 2008
Caleta Olivia – Santa Cruz
martes, 7 de octubre de 2008
S.O.S CALETA OLIVIA - 1er. Encuentro Regional
jueves, 2 de octubre de 2008
Cine comprometido
Mañana, Viernes 3 de Octubre, en el aula 14 de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (sede Comodoro Rivadavia), se proyectará la pelicula "Cuerpos de agua" de Fernando Salvador, a las 18:00 hs. La proyección contará con la presencia del autor y si no la vieron se las recomendamos porque es exelente. Aborda de manera profunda y sencilla la problematica del dique los monos.
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domingo, 28 de septiembre de 2008
En Chubut, nadie sabe nada....y la extraccion de PLOMO en la meseta avanza
22/09/2008 11:35 AM
Mientras los vecinos de Chubut siguen denunciando la FALTA TOTAL DE INFORMACION acerca de la extracción de PLOMO y PLATA en la meseta chubutense, la empresa canadiense AVANZA. Como corolario a la falta de respeto a la población, hace dos días el vice presidente ejecutivo de Aquiline Resources anunció que COMENZARAN CON LA PRODUCCION en el año 2011. Los LEGISLADORES se hacen los sordos y el gobierno actúa como socio de la minera, los vecinos se preguntan: ¿De dónde sacarán las enomes cantidades de agua para los procesos químicos? ¿Que harán con los residuos? ¿Como evitarán la contaminación con PLOMO de los chubutenses de Gastre, Gan-Gan, Telsen, etc.? ¿Las aguas subterráneasde la zona tienen conexión con la cuenca del Río Chubut ? ¿La explotación será a cielo abierto, subterránea o mixta ? ¿Cuál será el método de separación de los metales ? Y muchos interrogantes mas...
Por: Asamblea de Vecinos de EsquelLuego que los vecinos del Chubut se organizaran para informarse en el II Foro Ambiental y Social de la Patagonia que se realizó en Trelew el 12 y 13 de Septiembre pasados, la empresa minera anunció que espera comenzar la producción en el proyecto Navidad en el 2011.A pesar que el Foro congregó a mas de cien vecinos preocupados por la falta de información y las graves consecuencias que la actividad minera a gran escala traerá indefectiblemente sober el agua, el suelo y el aire en la meseta chubutense, ni minera, ni gobierno se dieron por entereados. Los cuestionamientos a un gobierno totalemente ausente fueron el eje central de las dicusiones. Esto quedó comprobando ante la AUSENCIA TOTAL de los representantes del gobierno y la minera, que habían sido especialmente invitados por los organizadores del foro. Las comunidades de la meseta dejaron muy clara su posición respecto al la falta de información en las cuestiones del uso del agua, la contaminbación con PLOMO, la utilización de químicos y el avasayamiento de los territorios ocupados por comuidades de los pueblos originarios.Como corolario a la falta de respeto a la población, la minera emitió este comunicado oficial:
El vice presidente ejecutivo de Aquiline Resources dijo que espera comenzar la producción en el proyecto Navidad, uno de los mayores descubrimientos de plata de los últimos años, quizá en 2011. La empresa con sede en Toronto continua realizando exploración en la zona para expandir las reservas del proyecto, localizado en Chubut, Argentina, que fue descubierto en 2002 pero su propiedad no se decidió hasta 2006, en una corte legal de Canadá. Las reservas actualmente alcanzan poco más de 606 millones de onzas de plata, y 3,6 mil millones de libras de plomo. "Este es un proyecto muy importante para Argentina" dijo Walter. Pero hay una serie de pasos que deben ocurrir antes de comenzar la producción, como estudios de base. Aquiline también ha comenzado a capacitar a la mano de obra local. "Actualmente, trabajan unas 85 o 90 personas en el proyecto" comentó.Una de las principales cuestiones a resolver son los planes de Aquiline de construir una mina a cielo abierto, lo que está prohibido en la provincia. "El mayor desafío para Navidad, es obviamente los permisos, pero ocurre lo mismo con cualquier proyecto en el mundo" aclaró.La compañía espera resolver la cuestión de los permisos en los próximos 12-18 meses. La construcción de la mina podría comenzar poco tiempo después. "Realmente esperamos comenzar la producción en 2011".Cuatro máquinas de perforación trabajan actualmente en el proyecto, las 24 horas.
Publicado por: Asambleas de Vecinos Autoconvocados por el NO A LA MINA
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Mientras los vecinos de Chubut siguen denunciando la FALTA TOTAL DE INFORMACION acerca de la extracción de PLOMO y PLATA en la meseta chubutense, la empresa canadiense AVANZA. Como corolario a la falta de respeto a la población, hace dos días el vice presidente ejecutivo de Aquiline Resources anunció que COMENZARAN CON LA PRODUCCION en el año 2011. Los LEGISLADORES se hacen los sordos y el gobierno actúa como socio de la minera, los vecinos se preguntan: ¿De dónde sacarán las enomes cantidades de agua para los procesos químicos? ¿Que harán con los residuos? ¿Como evitarán la contaminación con PLOMO de los chubutenses de Gastre, Gan-Gan, Telsen, etc.? ¿Las aguas subterráneasde la zona tienen conexión con la cuenca del Río Chubut ? ¿La explotación será a cielo abierto, subterránea o mixta ? ¿Cuál será el método de separación de los metales ? Y muchos interrogantes mas...
Por: Asamblea de Vecinos de EsquelLuego que los vecinos del Chubut se organizaran para informarse en el II Foro Ambiental y Social de la Patagonia que se realizó en Trelew el 12 y 13 de Septiembre pasados, la empresa minera anunció que espera comenzar la producción en el proyecto Navidad en el 2011.A pesar que el Foro congregó a mas de cien vecinos preocupados por la falta de información y las graves consecuencias que la actividad minera a gran escala traerá indefectiblemente sober el agua, el suelo y el aire en la meseta chubutense, ni minera, ni gobierno se dieron por entereados. Los cuestionamientos a un gobierno totalemente ausente fueron el eje central de las dicusiones. Esto quedó comprobando ante la AUSENCIA TOTAL de los representantes del gobierno y la minera, que habían sido especialmente invitados por los organizadores del foro. Las comunidades de la meseta dejaron muy clara su posición respecto al la falta de información en las cuestiones del uso del agua, la contaminbación con PLOMO, la utilización de químicos y el avasayamiento de los territorios ocupados por comuidades de los pueblos originarios.Como corolario a la falta de respeto a la población, la minera emitió este comunicado oficial:
El vice presidente ejecutivo de Aquiline Resources dijo que espera comenzar la producción en el proyecto Navidad, uno de los mayores descubrimientos de plata de los últimos años, quizá en 2011. La empresa con sede en Toronto continua realizando exploración en la zona para expandir las reservas del proyecto, localizado en Chubut, Argentina, que fue descubierto en 2002 pero su propiedad no se decidió hasta 2006, en una corte legal de Canadá. Las reservas actualmente alcanzan poco más de 606 millones de onzas de plata, y 3,6 mil millones de libras de plomo. "Este es un proyecto muy importante para Argentina" dijo Walter. Pero hay una serie de pasos que deben ocurrir antes de comenzar la producción, como estudios de base. Aquiline también ha comenzado a capacitar a la mano de obra local. "Actualmente, trabajan unas 85 o 90 personas en el proyecto" comentó.Una de las principales cuestiones a resolver son los planes de Aquiline de construir una mina a cielo abierto, lo que está prohibido en la provincia. "El mayor desafío para Navidad, es obviamente los permisos, pero ocurre lo mismo con cualquier proyecto en el mundo" aclaró.La compañía espera resolver la cuestión de los permisos en los próximos 12-18 meses. La construcción de la mina podría comenzar poco tiempo después. "Realmente esperamos comenzar la producción en 2011".Cuatro máquinas de perforación trabajan actualmente en el proyecto, las 24 horas.
Publicado por: Asambleas de Vecinos Autoconvocados por el NO A LA MINA
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